
La Municipalidad de San Pedro de Jujuy, que conduce el Intendente Julio Bravo, acompañó una jornada de capacitación sobre el Huanglongbing (HLB), una de las enfermedades más destructivas de los cítricos. La iniciativa buscó fortalecer la prevención, promover la detección temprana y brindar información clave para proteger una actividad productiva de gran importancia para la región.
El encuentro se desarrolló durante la mañana en la Sala Hugo del Carril de la Casa de la Cultura y convocó a más de 70 personas, entre productores citrícolas, docentes, estudiantes y vecinos interesados en conocer las características de esta enfermedad, sus vías de propagación y las medidas necesarias para evitar su ingreso y expansión. La capacitación contó con la participación de profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA Yuto), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Asociación Fitosanitaria del Noroeste Argentino (AFINOA). Durante las disertaciones se abordó la situación actual del HLB en las regiones del NOA y NEA, así como el monitoreo y control de Diaphorina citri, el insecto vector que transmite la bacteria causante de la enfermedad. Los especialistas destacaron que la prevención y la vigilancia permanente son fundamentales para proteger los cultivos, ya que el HLB afecta la producción de limones, naranjas, pomelos y mandarinas, comprometiendo tanto la actividad citrícola como los puestos de trabajo vinculados a ella.
En este marco, el Ing. Ceferino Flores, de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Yuto, agradeció al Municipio por la predisposición de abrir las puertas a la disertación y acompañar la convocatoria. Asimismo, valoró la participación de los asistentes, su interés y sus ganas de aprender, y remarcó la importancia de que la comunidad se informe y se involucre en el cuidado de la citricultura, tanto a nivel regional como nacional e internacional.
Flores también hizo hincapié en las vías por las que la enfermedad puede ingresar a una zona libre de HLB, principalmente mediante el traslado de plantas y material vegetal cítrico infectado, como plantines, yemas o varetas de origen desconocido o procedentes de áreas afectadas. En este sentido, subrayó la necesidad de evitar la producción, comercialización y circulación clandestina de estos materiales, adquirir plantas en viveros habilitados y denunciar situaciones sospechosas ante los organismos competentes.
La jornada dejó un mensaje central: la prevención es una responsabilidad compartida. El compromiso de los productores, los viveristas, las instituciones y las familias resulta indispensable para reducir los riesgos sanitarios y resguardar la producción regional.
A través de estas propuestas de formación, el Municipio reafirma su compromiso con la promoción de acciones que acerquen información útil a la comunidad. Cuidar la citricultura significa también proteger el trabajo, la economía regional y las oportunidades de desarrollo de las familias que dependen de esta actividad.






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